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Desde una esquina con faroles, a una esquina con peroles.

 

Escribanías del Batey V.

Desde una esquina con faroles, a una esquina con peroles.

“La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.”

  Milan Kundera 

Prof. Luis Pimentel  

Sobre el teclado.

Después de regresar de Mérida en un viaje del año 2010, revisé un libro, traído de la “Ciudad de los Caballeros”, edición del año: 2005, escrito por Don Tulio Febres Cordero: Clave Histórica de Mérida. Además, adquirí otra publicación: Historia de Mérida, autor Dr. Carlos Chalbaud Zerpa, el cual obsequiara a Don Moisés Rodríguez. Hay en  el mercado municipal de la ciudad de las “cinco águilas blancas” una nutrida venta de libros que supone ventana  literaria de la identidad del páramo venezolano, en especial, referencias densas de su historia.

 Hoy desempolvo del referido cronista merideño, Febres Cordero, una reflexión oportuna de sus páginas, para  soltarlas sobre  el teclado al escribir en tan importante fecha: El Día del Cronista: “Hay cierta extraña afinidad, aún no muy bien esclarecida, entre la letra y la personalidad de quien la escribe. Es una suerte de relación mágica entre la manera como se escribe, los temas que se plantean, la forma de abordarlos y la psicología de la pluma del escritor que no expresa otra cosa que su forma de ser, sus actitudes ante el mundo y la vida, su humildad o  su prepotencia a la hora de lanzarse a la ventura intelectual, para explicar, acotar, proyectar y posibilitar conocimiento sobre variados temas. En materia de pluma y personalidad, lo que distingue al hombre es su lenguaje y su racionalidad.”

Estas líneas empujan el ánimo por amasar cada día las ganas de seguir conociendo lo que hay en las fuentes orales y escritas. La cita del acucioso hombre de letras como Febres Cordero, vienen a trasportar con mucha adecuación esta página que hoy pretende enaltecer el oficio que, con esmero y denuedo, ha llevado por más de 45 años a Moisés Rodríguez ha ocupar  el sitial frente a las escribanías de un pasado glorioso  en las calendas de la patria chica.

Encontramos en  Tulio Febres Cordero al apologista y cronista de la merideñidad;   en Moisés Rodríguez identificamos al fanal de la historia zaraceña, con un estilo testificante, que por su  por experiencia y labor ha trascendido en numerosas publicaciones. En sus contenidos está expuesto el gentilicio llanero y sus rasgos identitarios: Lenguaje, labores, oficios idos y lo sustancioso de una época como pueblo, para que el olvido no arrastre  lo que hemos sido.

El 19 de junio de 1972, se terminó de imprimir en los talleres “Venedicciones” C .A. Caracas, el libro: “Desde una esquina con faroles”, autor Moisés Rodríguez. Opera prima, muy divulgada y consultada, cuya portada tiene una histórica fotografía que data de 1905, procesión de Semana Santa, en el corazón de esta ciudad. La gráfica perteneció a la colección de la periodista María Reyes Aguirre.

“Nuevecitas de ayer”.

Crecí escuchando los programas dominicales: “Nuevecitas de ayer” y luego “De todo como en botica”. El nombre y su trayectoria me fueron siempre familiares;  en todas las casas, o en la gran mayoría, había en el pretil un radio para sintonizar Radio Zaraza, única emisora para la época. En su parrilla contaba con programas como: “Alborada llanera” y  “Atardecer llanero”. Ambos traen a mi memoria la sonoridad de la infancia: música de Rafa Galindo y la cortina de música cañonera usada por Rodríguez con un estilo apropiado: Mambos, boleros y otros géneros caribeños. Radio Zaraza, me permitió conocer a Moisés Rodríguez. Con esos ritmos, a la par de otras melodías mucho más juveniles, crecimos.

Un cronista integral.

En el año 2008, primera oportunidad que Moisés Rodríguez visitó el Programa radial Ciudad Alternativa, realizamos un homenaje al fanal de Zaraza; justamente en el marco de la celebración de la efemérides del 20 de mayo: “El Día del Cronista”, fecha que nos remite al natalicio del escritor, Enrique Bernardo Núñez, primer cronista oficial de Caracas y autor del célebre libro Caracas, “La ciudad de los techos rojos”, varios amigos contemporáneos quisimos rendirle un meritorio homenaje. Él todos los sábados en su programa “De todo como en botica! entregaba retazos y cuadros de una época signada por la serenidad, señorío y respeto.  Al término del mismo coincidíamos en la respectiva compra del periódico en la sastrería “La Capri,” sitio para la tertulia matutina de un considerable número de coterráneos.

La presentación del perfil del cronista en aquel programa sabatino estuvo a cargo del locutor Daniel Chacón Agraz, quien era una de las voces para el segmento: “Valores de la Ciudad”. Acudí en mi modesta redacción a buscar todo lo referente a la persona a quien desde pequeño había conocido solo a través de las ondas hertzianas. Recuerdo que la escribí vaciando un fragmento que me atrajo de la Novela, “Los Hombres también son ciudades” del trujillano Oswaldo Trejo: Yo vengo del recuerdo de una voz (…) Todo me lleva hacia ese recuerdo. Va conmigo a través de desconocidas ciudades. Atraviesa calles y más calles y se suceden los muros y las puertas y las ventanas.”.Luego en franca alusión al perfil de Moisés venían sus datos biográficos, acompañados de ese dejo distante de donde vienen los cavilosos y contemplativos escritores.

Moisés Rodríguez, nació el 16 de junio de 1933, hijo de Antonio Moisés Reyes y Enriqueta Antonia Rodríguez. Estudió en la escuela Federal de Zaraza y Liceo Bonpland. En Caracas realizó estudios de bachillerato en el liceo Rafael Urdaneta. Es habitante del recuerdo, apologista de la nostalgia y defensor del pasado en su oficio como fanal de la historia local.

Dice Moisés Rodríguez, en el inicio de su primer libro mayor (1972): No es necesario que para tener afición por las cosas ya idas una persona tenga que ser historiador o investigador”. Estas palabras nos permiten hacer un esfuerzo por la motivación del pasado, en conocer los hombres y mujeres que dejaron muestras de páginas impresas sobre la zaraceñidad. De su trayectoria pública temprana conocimos que en la infancia y juventud  practicó el beisbol en los equipos DDT, Estrellas del Guárico, en el equipo del Liceo Bonpland, Los Buitres y con la Corporación Venezolana de Fomento, también laboró en el Banco Agrícola y Pecuario en el área  de contabilidad .

Pelotero de la Plaza Páez.

Para 1962 fue copartícipe de las prácticas del softball en Zaraza, desde la adolescencia sintió la afición por la música de antaño, nos dijo que para 1946 integraba la Banda Municipal bajo la dirección del maestro José María Ayala Romero. Cuenta que se inició como percusionista en el instrumento redoblante, participando en la festividad con motivo de la visita a Zaraza del presidente de la Junta Cívico Militar, Rómulo Betancourt. Recuerda que en la residencia, al lado de la casa de habitación de María Reyes Aguirre, donde se inició el periódico El Unare, calle Orinoco, se llevó a cabo una fiesta en honor al presidente y a su comitiva.

Para 1958 Moisés Rodríguez formó parte de la “Sonora Sax”, del maestro: José Oscar Guerra e iniciativa de un grupo de amigos del baile, entre ellos: Pedro Miguel Herrera, Benigno Guzmán, Pocho Ayala y Nicolás Arráez.

Más tarde, para el 24 de diciembre de 1963, Jaime Márquez Álvarez fundó la “Agrupación Orquídea”, pero ya al siguiente día se conocía como la orquesta: “Jaime y sus Muchachos”, datos que podemos encontrar en el referido libro del cronista de la ciudad, Moisés Rodríguez, quien se desempeñó como baterista de las dos agrupaciones.

Siguiendo la cronología de su polifacética vida, a partir de 1973, se inicia en Radio Zaraza con el espacio: “Cosas del pueblo”, refrescado más tarde con el título “Nuevecitas de ayer”. Posteriormente, con el programa más conocido de la Zaraza de antaño: “De todo como en Botica”. Moisés Rodríguez ha sido un hombre de radio durante más de 45 años y ecologista  de acción.

Publicaciones el Guaical y páginas con fragancia otoñal.

Desde 1976, fue designado Cronista Municipal del entonces Distrito Zaraza, oficio que le ha permitido hacer las siguientes publicaciones, precedidas por la muy conocida: Zaraza desde una esquina con faroles(1972).Breve y razonada historia de las niguas en Zaraza, La imprenta de María Reyes, Mi barrio Golfo Triste, Santa Bárbara de Ipire, si mal no recuerdo, Humilde correspondencia Zaraza-Caracas, Totoma y la segunda guerra mundial, Piratas del barrio La Loma, Un poco antes y después, Listín periodístico de Zaraza, El Doctor Salustiano Crespo en Zaraza, Parroquiales de Zaraza, La visita de Isaías Medina Angarita, Zaraza en otros días, José Oscar y Jaime y el Boletín informativo Unare; así como breves crónicas sobre notables eventos de nuestro pueblo. Ha sido extensiva su prolífica palabra traducida en un lenguaje cotidiano, fresco y ameno, con sabor a pueblo, recogido en el recuerdo y publicado en circunstancias severas y restringidas por los costos y limitado apoyo institucional.

Desde una esquina con faroles, a una esquina con peroles.

Si ayer vieron a Moisés caminar por las esquinas donde guindaron faroles en gratas conversaciones entre caballeros, barberos, peloteros y boticarios, en la calma del siglo XX, de tranquilas tardes por los senderos urbanos de un pueblo al que le fue llegando el servicio de electricidad para iluminar sus calles, con la lentitud de los pasos de sus habitantes; hoy Moisés, a paso apurado, como todos los ciudadanos de este nuevo siglo, retorna a su casa a tempranas horas para continuar con sus labores.

Seguramente en su máquina de escribir Remintong, sigue tecleando, escrutando en sus recuerdos y pasajes de un pasado rectilíneo, nostálgico y señero por la próspera relación cultural que poseía esta ciudad. Mientras algunos deambulamos, pasadas las siete de la noche, contemplamos todo un pueblo apurado camino a casa, un servicio eléctrico deficiente, calles y esquinas solas. Tal vez reclamando al pasado, sus lámparas de carburo, que en todo caso, lo único que nos permitirían rescatar seria la serenidad, No es nuestro anhelo seguir con alumbrado rupestre, debemos mirar el progreso y desarrollo. Moisés, encuentra en las esquinas, no solo la ausencia de los faroles con mechones de sebo de ganado y otros medios de combustión de fabricación casera, sino además el paso apurado y descortés de quien obvia el : “con permiso”, “buenas tardes”, “buenos días”, “cómo le va?” y basura por doquier.

Escuchar en la radio al cronista, nos permite viajar por el pasado, sus crónicas pedagógicas, ceñidas a la historia que  vivió, nos ayudan a comprender y comparar los cambios socioculturales e históricos. En las esquinas de hoy, encontramos tarantines, voces que hablan de lamentaciones y quejas, pero también voces, que resignadas, no quieren levantarse contra este olvido que tenemos para entusiasmar al poblado y emprender un mejor destino.

Más son los peroles, latas y desperdicios que encontramos en las esquinas, que  optimismo y  voluntad; esos recuerdos gratos, nos deben llevar a comprender que en nada nos ayudan la modorra, el desinterés y la desidia. Si esos recuerdos de los que habla Moisés son el aliciente para el ánimo  frente a tan pavoroso escenario que nos correspondió habitar, entonces, atesorémoslos e impulsemos cambios ciudadanos;  así  nuestra vera estaría alumbrada, y la vergüenza frente a esta desdibujada ciudad desaparecería.

“Más que un dolor”…

En absoluto encontrará Moisés las esquinas risueñas, con ventanales de azul índigo, la madrugada envuelta en serenatas y faroles hirvientes con delgado hilo humeante aun,  bajo al plenilunio de Mayo. Atrás quedaron las voces de Ramón Carico y su comarca de caballeros en rondalla  que entonaban: “Mas que un dolor” de José Oscar Guerra. Cada época es un capitulo fervoroso y aliñado de quienes lo habitan. Nos corresponde hacer lo necesario y oportuno para que las nuevas generaciones tengan en sus anhelos muchos pasajes, y con ellos, una hermosa Zaraza que recordar en el futuro.

Feliz día del cronista; orgullosos estamos de contar en nuestra galería con hombres de recia y cuidadosa pluma, escribanos notables del terruño unareño: José Francisco Torrealba, (Hijo adoptivo de Zaraza)Francisco Gustavo Chacín, José Francisco Martínez Armas, Alberto Eduardo Rodríguez Morales, Rafael López Castro, Manuel Soto Arveláez, Lorenzo Rubín Zamora (No era Zaraceño, pero escribió sobre nuestro pueblo).José Salvador Rodríguez Malaspina, José Antonio de Armas Chitty (Tampoco zaraceño, pero su pluma, se tiñó de tinta unareña).

Fecundos han sido  los aportes que hacen los historiadores, poetas y amantes de la crónica, comunicadores afines con esta área y profesionales que en su dilatada trayectoria han contribuido a nutrir el acervo histórico y cultural de esta ciudad,    entre ellos: Eudoro Ramos Balza, Pedro Castro Gutiérrez, Pedro Hernández Reyes, Pedro Castro Gutiérrez, Oswaldo Morillo, Sergio Bernáez, José Rafael Hernández Acosta, José Gregorio Rodríguez Polacre, Henry Agobian Vietri, Atilano Ceballos y Jorge Agobian Villegas

Es hora de encender faroles.

Moisés Rodríguez  es hoy Director de Patrimonio Cultural y Acervo Histórico del Municipio y Cronista de la ciudad. Lamentablemente su oficina la convirtieron quienes administran políticamente la sede del Concejo Municipal en un tugurio de reuniones partidistas, especie de sala situacional. Claro, es el refugio del oscurantismo, porque faroles no hay para alumbrar tan aberrante conducta. Mezclar un espacio de ilustración con preñadas conductas de desparpajo y abuso, es la reedición de la profanación  al muy estilo “Boves”, cuando tomó por asalto residencias e instituciones en la Guerra de Independencia, dejándolas con un tufo maloliente de berrenchín. Creyendo de manera equivocada estos huéspedes efímeros, que la casona del Palacio Municipal es de su propiedad porque en  tiempos del gomecismo tuvo garitas y rígidos carceleros. Despartidizar ese espacio tan sagrado para la historia, sería un desafío para una Cámara Municipal, que sienta la ciudad y quiera apartar de las esquinas, peroles, escombros y a todos aquellos  que la mancillen.

Despertar del letargo y volver tras la cálida fuerza virtuosa de la tierra del Batey.

Moisés, te deseo salud y mucha tolerancia para seguir sosteniendo en el tiempo lo que aun nos queda como reservorio de un pasado que debe convocarnos a revisar toda nuestra actuación frente al tema de la identidad en el municipio Pedro Zaraza del estado Guárico. Es hora de encender faroles, no sea nos acostumbremos a vivir en la oscurana y creamos ver la realidad; eso que abunda hoy en las esquinas, como fruto precisamente de las sociedades que pasan por crisis. La mejor celebración junto al “Cronos”, es despertar de la bruma recogida en tantas colas esquineras y conquistar fanales para una Zaraza que valore su gente y tenga en su haber hombres que la recuerdan en papeles y tinta con prestancia y regocijo. Encendamos candiles y alumbremos la vera de un poblado que se cierne en la desventajosa contracultura de las sombras. Despertar del letargo y volver tras la cálida fuerza virtuosa de la tierra del Batey. Su sedimento cultural de valores, heredad fructífera, aun espera por nosotros. Faroles tímidos no alumbran la cavernosa oscurana que cae en penumbra sobre todos. En especial sobre los tejados que nos amparan del rigor del tiempo y también de la mano inescrupulosa e insolente, sobremanera la caliginosa y vergonzosa situación al que han sometido los recintos institucionales, teñidos de colorantes y figuras escarlatas con iconografías de lisonjas y rostros barbudos con tabacos y consignas huecas.

No solo quedarnos contemplativos ante la historia y la crónica. Desafiar la aberrante conducta de quienes  pretenden imponer una cultura del desorden, la inopia y el revés en las instituciones culturales y patrimoniales subordinadas al poder de la ignominia. Es un reto alzar nuestra voz y no permitir que dobleguen nuestro espíritu.

Zaraza, 21 de Mayo de 2018

 

Infografía:

Foto/Luis Pimentel. Moisés Rodríguez en su oficina Palacio Municipal. Sede De la Dirección de Patrimonio Municipal.

Foto/editada, plano que enfoca los faroles de la época.1905 (cortesía Moisés Rodríguez)

Foto/Casa Itriaguera centro, frente a la plaza Bolívar (Cortesía Moisés Rodríguez)

Foto/ Moisés Rodríguez. Cortesía Oficina del Cronista.

Foto/Zaraza 1905.Procesion de Semana Santa, al fondo esquina donde se aprecia el alumbrado con faroles. Espacio donde en 1910 se iniciara la construcción de Plaza Bolívar Gestión  del General David Gimón Pérez, presidente del Estado Guárico. Cortesía del Cronista Moisés Rodríguez. Fotografia Colección: María Reyes Aguirre .El Unare. Gráfica que sirvió de portada al primer libro de Rodríguez .Desde una esquina con Faroles.1972

Foto/Orquesta “Jaime y sus Muchachos”.Moisés en la batería. Sede Colegio El Carmelo del Sagrado Corazón de Jesús. APEP. Escuela Juan XXIII. 1963

Foto/Imagen de la publicación. Humilde correspondencia: Zaraza – Caracas.1973

Foto/Imagen de la publicación. La imprenta de María Reyes.1981

Foto/Imagen de la publicación. Un poco antes y después.1996.

Foto/Imagen de la publicación. Listín Periodístico de Zaraza .1997

Foto/Imagen de la publicación. Parroquiales de Zaraza.2000

 

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